BIENVENIDOS

Me parezco a las ballenas en su ciclo migratorio. Salgo del trópico, del valle de Caracas entre la montaña y el mar Caribe, voy a la cordillera, a mi natal Bogotá a ver a mi madre, mi familia, mis querencias de la infancia, sigo hacia el norte donde se asentaron mis hijos y nació mi nieta cerca de los océanos Pacífico y Atlántico. A veces cambio el rumbo y vuelo como las aves a otras ciudades. Voy escribiendo, haciendo fotos y contando lo que voy viendo por la vida. El momento de asentarme y echar raíces ha llegado.

Sabores y colores de Río Chico

 pesca en la playa
Pescando en las playas de Río Chico









Sabe más que pescado frito es un refrán venezolano y el pescado se come con la mano es otra recomendación popular que me encanta seguir. Comer pescado frito con la mano, separando la piel y la "carne" de la columna hasta dejarla limpia como le gusta a Don Gato y su Pandilla, saborear de a poco ese  pescado fresco con limón a la orilla de la playa, sentir el crujir de un buen toston de plátano entre maduro y verde haciendo maridaje con una buena bebida fria es un placer casi celestial. Se escucha el mar de fondo, el ruido del oleaje, el viento fuerte o calmo, el graznido de las aves que vuelan  ensayando formaciones, se cansa el guia, cambia el rumbo y otro queda adelante. Los pelicanos se lanzan de cabeza al mar y emergen con su pez en el buche, las gaviotas planean con sus alas extendidas y quedan inmoviles en el aire,  los cangrejos corren de medio lado, los niños elevan papagayos, juegan con la arena, corren olas, los adultos tumbados al sol o a la sombra, a veces buscando guacucos, conchas marinas o bañandose largamente hasta que el sol se pone. Los artesanos venden zarcillos, pulseras, tobilleras, collares elaborados con escamas de pescado,  conchas marinas,  trozos de corteza de coco, las señoras y niños de la zona ofrecen conservas de coco o empanadas.

Puedes elegir tu pescado


En las playas de Río Chico del Estado Miranda, cerca de Caracas( 1hora 30 minutos) es posible darse ese gusto. Las opciones son diversas: Si tienes paciencia y pericia puedes pescar, comprar a los pescadores cuando llegan del mar o de la laguna  de Tacarigua que está cerca,  ir a un restaurant de la zona o  quedarte quietico bajo el sol, frente al mar que va a aparecer frente a ti, un empleado mostrandote los pescados disponibles.
La costa mirandina es extensa y llena de sabores. Río Chico sabe: a pescado frito, a toston, a empanada de camarones, a sancocho, a lebranche mariposa,  a coco, a cocada con hielo y leche condensada, a aguacates, a mangos, a cacao, a lechoza, pumagas, a cerveza fria, piña colada, ron, a jugos de frutas densos y sabrosos.
Vendedor de pescado

En las aguas dulces saladas de la laguna de Tacarigua crece el lebranche y los camarones

Los colores

Trinitaria, buganvilas, Santa Ritas,

 Los colores son intensos como el sol, los zancudos al atardecer y el baile de tambor.

 En ese momento incierto entre el día y la noche,  uno se puede acostar viendo en el cielo cruzar las bandadas  de  loros, tijeretas, corocoras, garzas y otras aves que pasan y pasan rumbo los manglares de la Laguna de Tacarigua, su dormidero. Mientras se escuchan los pájaros, el viento y uno  espera la noche  que nos cobija,  uno se hace la misma pregunta: ¿Por qué no venimos más seguido a este hermoso lugar? 

fruto de la palma
corozos

Lechosa
árbol cargado de lechozas o papayas verdes
Ixora
 





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