BIENVENIDOS

Me parezco a las ballenas en su ciclo migratorio. Salgo del trópico, del valle de Caracas entre la montaña y el mar Caribe, voy a la cordillera, a mi natal Bogotá a ver a mi madre, mi familia, mis querencias de la infancia, sigo hacia el norte donde se asentaron mis hijos y nació mi nieta cerca de los océanos Pacífico y Atlántico. A veces cambio el rumbo y vuelo como las aves a otras ciudades. Voy escribiendo, haciendo fotos y contando lo que voy viendo por la vida. Vislumbro el momento de asentarme y echar raíces.

Walt Whitman...su casa natal



casa natal de Walt Whitman

Hace muchos años leí por primera vez a Walt Whitman. Era una tarde de Mayo, estaba embarazada de Camila e intentaba leer un libro en la biblioteca de la Universidad Central en Caracas.  El canto de las cigarras era enloquecedor como el calor. El perfume dulzón de las flores de los árboles me tenía mareada y de repente una lluvia inesperada acalló el canto de los machos cigarras enamorando a las hembras y brotó ese olor maravilloso de tierra mojada.  Comencé a leer "Hojas de Hierba" en medio de ese silencio tropical y Whitman entró en mi vida para siempre.


La vida siguió y Camila ahora vive en Huntington en el Estado de Nueva York, al noreste de la ciudad de Nueva York. Ella y su amiga Alison me llevaron a conocer el pueblo y los alrededores  en auto y en la vía pude divisar un aviso referente a la casa de nacimiento de Walt Whitman. Mi corazón latió fuerte y al otro día me fui caminando hasta que llegué al sitio. http://www.waltwhitman.org/

Me celebro y me canto a mí mismo.

Y lo que yo diga ahora de mí, lo digo de ti,

porque lo que yo tengo lo tienes tú

y cada átomo de mi cuerpo es tuyo también.

Vago... e invito a vagar a mi alma.

Vago y me tumbo a mi antojo sobre la tierra

para ver cómo crece la hierba del estío.

Mi lengua y cada molécula de mi sangre nacieron aquí,

de esta tierra y de estos vientos.


Me engendraron padres que nacieron aquí,

de padres que engendraron otros padres que nacieron aquí,

de padres hijos de esta tierra y de estos vientos también.







Era la única visitante y pude tomarme todo el tiempo del mundo para ver las cientos de fotos originales que le hicieron a Whitman, ver sus manuscritos, el primer ejemplar de Hojas de Hierba y escuchar su voz recitando uno de sus poemas. Vino luego la visita a su casa natal y la historia de su vida. 


La casa ha sido amueblada con objetos de esta época y es posible imaginar la vida cotidiana de la familia Whitman  en  1819, el año que nació Walter.
Me enteré por la guía del museo que Walt había editado su libro "Hojas de hierba", lo financió y lo vendió el mismo. Trabajó como tipógrafo, periodista, editor, maestro y vivió entre libros, imprentas y tinta. Yo sé  que hay cosas más importantes que decir de Whitman pero a mi me gusta imaginar: la vida diaria, ¿cómo se la ganaba?, ¿qué luz tenía al escribir?, ¿cómo se vestía en verano?, el sonido de sus pasos en las escaleras de madera y la tierra que tanto amó. Ahora que conocí su casa esto es posible.
En el jardín de la casa museo

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